• CALDERAS DE ACEITE TERMICO



    Utilizadas en zonas donde el suministro de gas natural, gasoil o fuel-oil es fácil.



    Realizan un calentamiento de aceite térmico en circuito cerrado.



    Ceden calor por convección a máquinas consumidoras dentro de un proceso productivo.
  • CALDERAS ELECTRICAS



    Aportan calor mediante resistencias eléctricas de muy baja densidad.



    Rendimiento del 100% de la energía consumida.
  • CALDERAS DE RECUPERACION



    Utilizadas en instalaciones de cogeneración.



    Aprovechan el calor latente en los gases de combustión de motores, turbinas, incineradores, oxidadores térmicos,...
  • INTERCAMBIADORES



    - Vaporizador: utilizado para pequeños consumos de vapor en instalaciones de aceite térmico.



    - Interacumulador agua caliente: depósito de agua caliente sanitaria en instalaciones de fluido térmico.



    - Intercambiador aceite-aceite: calentamiento de aceites vegetales con aceite térmico.

Fluidos transmisores de calor

Continuando con la temática desarrollada en nuestros últimos blogs del año 2009 y para iniciar con buen pie el 2010, hablaremos ahora de los fluidos transmisores de calor, siendo los más comunes:
  • Agua
  • Vapor
  • Humos o gases de combustión
  • Glicerina
  • Sales fundidas
  • Aceite térmico
agua como fluido transmisor de calor
AGUA y VAPOR. El agua utilizada en calderas de agua caliente y de vapor (para producir éste), necesita normalmente de un tratamiento previo de descalcificación, etc. para preservar la vida de la caldera en la que se usen, además de, en ocasiones, purgas continuas de lodos y espumas que el proceso genera, lo que deriva en pérdidas de energía. Por otra parte, suele estar a disposición de los usuarios con facilidad y en abundancia.

Características principales: El agua cambia de estado a 100ºC a presión atmosférica, por lo que si se desea trabajar con ella por encima de esa Tª, deberán aumentar la presión, obteniendo un producto resultante llamado Agua sobrecalentada.

Con el vapor sucede algo parecido, resultando la curva de saturación de vapor (como ejemplo 150ºC 5 bar a), obteniéndose vapor sobrecalentado.

El diseño de las calderas puede ser PIROTUBULAR o ACUATUBULAR, en función de si son los humos o el agua lo que circula por el interior de los tubos.

En nuestro próximo blog hablaremos del resto de fluidos caloportadores.
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La navidad y Pirobloc

el ajedrez nos inspira

Como ya saben, la pasada Navidad PIROBLOC hizo pública la imagen navideña con la que más se identificaba y motivó su elección.

En Pirobloc y en momentos muy puntuales del año como son las fechas que se avecinan, nos atrevemos a importar del ámbito particular alguna circunstancia que nos permita celebrar la Navidad también a nivel empresarial.

Por eso, hemos pensado en qué es lo que de un modo u otro a todos nos gusta y no perdemos con el paso del tiempo. La respuesta creemos que es la capacidad de jugar. Así que este año, si tuviéramos que escoger un juego que nos inspira, quizás sería el Ajedrez.

De diseño moderno o clásico, nos recuerda que siempre es importante tener una estrategia, la cual a veces debemos adaptar frente a la del otro equipo durante la partida, en un campo o marco que puede cambiar en cualquier momento, pero siempre siguiendo las reglas del juego.

En cualquier caso, nos vemos en el Año Nuevo, o, para otras grandes culturas que nos leen, en enero.

Feliz final de diciembre a todo el mundo.
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¿Qué es una caldera eléctrica de vapor?

caldera eléctrica de vapor
Ya en nuestro artículo sobre las calderas eléctricas de vapor Pirobloc apuntamos que habíamos lanzado de nuevo este tipo de calderas, cuya característica principal reside en que la fuente energética que usamos para la producción de vapor es la electricidad.

El cuerpo de la caldera, en este caso, es mayor respecto a las dimensiones de la resistencia que alberga, ya que tiene una doble función: la parte inferior y central del mismo, en el que se aloja la resistencia eléctrica, se halla lleno de agua, y la parte superior del depósito se convierte en una cámara que contiene el vapor producido gracias al calentamiento.

Lógicamente, cuanto mayor sea el cuerpo-depósito de la caldera, la cámara podrá albergar mayor cantidad de vapor y/o de mayor calidad: el vapor será más seco cuanto menos contacto directo tenga con la superficie del agua en el interior del cuerpo de la caldera.

En este tipo de calderas, la potencia térmica nos viene dada por la potencia de las resistencias eléctricas empleadas, siendo su rendimiento del 100% de la energía consumida.

En cuanto a la bomba, en este modelo de calderas será de agua, para la alimentación de del cuerpo de la caldera desde la red general de suministro, desde un depósito en el que ya ha sido tratada o descalcificada, y proceder así a la producción de vapor.

Por último y dado que se trata de un aparato de vapor, recordarles que será necesario ubicar dichas calderas expresamente en una habitación situada a una cierta distancia del paso general de personas, aconsejándoles seguir el resto de indicaciones de ubicación y uso a propósito de este tipo de aparatos a presión.
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¿Qué es una caldera eléctrica de aceite térmico?

caldera eléctrica de aceite térmico 
Siguiendo con nuestro anterior blog, en el que qué es una caldera de aceite térmico, hoy nos centraremos en explicar en qué consiste una caldera eléctrica de aceite térmico.

La diferencia principal entre ambos tipos es la fuente energética que usamos para llevar a la temperatura requerida el aceite térmico caloportador. Mientras en las calderas a gas, gasoil o fuel poseemos un quemador que inyecta o pulveriza los combustibles, en las calderas eléctricas, donde no existe una llama, el calor viene proporcionado por resistencias eléctricas.

El cuerpo de la caldera, en este caso, se compone de una carcasa normalmente cilíndrica que acoge una resistencia en su interior, unidas ambas por bridas y cerrando la cámara, la cual llenaremos de aceite.

Una vez lleno de aceite el cuerpo de la caldera, se tratará simplemente de encender el armario eléctrico para conectar la resistencia que calentará el aceite térmico a la temperatura requerida. En este tipo de calderas, la potencia térmica nos viene dada por la potencia de las resistencias eléctricas empleadas.

Otro elemento importante y externo al cuerpo de la caldera es la bomba de impulsión del fluido que estamos calentando. La bomba sirve para mantener un movimiento constante del fluido en el interior de la caldera y evitar así el “craking” del mismo, así como para enviarlo caliente hasta cada máquina consumidora.

Este tipo de calderas tienen un rendimiento del 100% de la energía consumida, si bien es cierto que, en general, es la energía más cara en casi todos los mercados, y por tanto, al coste de compra del equipo habrá que añadirle el del consumo previsto en electricidad, en el momento de calcular la inversión a realizar.

Por lo que en general, su elección se debe normalmente a la falta de suministro de otras fuentes de energía en la zona donde se encuentre o se vaya a hacer la instalación, para cubrir potencias energéticas pequeñas y/o en aplicaciones donde la necesidad de calentamiento de un proceso no es continua.

En nuestro siguiente blog, hablaremos sobre nuestras calderas eléctricas de vapor.
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¿Qué es una caldera de aceite térmico?

caldera de aceite térmico
Una caldera es un recipiente constituido básicamente por un hogar en el que se calienta un fluido caloportador, a partir de una fuente energética que puede ser un combustible líquido, gaseoso, sólido o pastoso como la glicerina, humos calientes o electricidad.

Existen diferentes diseños de calderas, si bien el más común utiliza normalmente fuentes de energía convencionales como combustibles líquidos o gaseosos y consiste en un hogar el cual alberga:

  • en su perímetro: unos serpentines (según el diseño de cada fabricante serán 1, 2 ó 3) por los que circula un fluido caloportador,
  • y en el centro, una llama producida por un quemador externo al cuerpo, fuente de transmisión de calor por convección.

En este tipo de calderas, el quemador estará instalado como fuente de calor principal y necesaria para calentar el fluido que aportará calor a unas máquinas o consumidores externos a la caldera. Será el quemador el que nos dé la potencia térmica de la caldera, que deberá estar diseñada para soportarla.

Otro elemento importante y también externo al cuerpo de la caldera es la bomba de impulsión del fluido que estamos calentando. La bomba sirve para mantener un movimiento constante del fluido en el interior de los serpentines del hogar y también del circuito, así como para enviarlo caliente por éste último hasta cada máquina consumidora, etc.

En cuanto al fluido empleado, éste tiene una doble función termodinámica: Su paso por el serpentín del hogar contribuye al enfriamiento del serpentín, el cual cede su calor al aceite como contrapartida: Se produce un intercambio térmico. De ahí que el diseño preferente para las calderas de aceite térmico sea el acuotubular que asegura una circulación constante, y no el pirotubular.

Las calderas de aceite térmico, gracias a este fluido y al hecho de que su calentamiento no comporta un cambio de fase, trabajan a presiones muy bajas pudiendo en cambio llegar a alcanzar temperaturas de servicio normales de 280 a 300 ºC. Por otro lado, otra característica importante que las define, es el alto rendimiento global de la instalación que suele oscilar entre el 87 y el 90 %, en función de las temperaturas de trabajo.

En nuestro siguiente blog, hablaremos sobre las calderas eléctricas de aceite térmico.
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